Las muchas Berlín
Berlin no es una ciudad. Son muchas ciudades. Desde un punto de vista urbanístico, pero también desde punto de vista histórico y cultural. Sin ir más lejos, hace menos de 30 años estaba dividida por el muro.
Berlin no es una ciudad. Son muchas ciudades. Desde un punto de vista urbanístico, pero también desde punto de vista histórico y cultural. Sin ir más lejos, hace menos de 30 años estaba dividida por el muro.
La Guerra Fría todavía está muy presente en Berlin. Las heridas, monumentos, restos y complejos de la sociedad berlinesa se ven en el día a día de la ciudad que ha subido y caído una y otra vez. Field Station Berlin es una muestra de ese Berlin que fue y que ya cambió. Pero también es una muestra del Berlín de hoy.
Rotterdam es uno de los principales puertos de Europa. El segundo para ser más preciso. Pero al estar ahí el puerto pasa desapercibido y las construcciones en tierra pasan a ser las protagonistas: tiene una arquitectura moderna e impactante, hija del bombardeo nazi que la destruyó en 1940.
Mi entrada a Berlín no fue triunfal. Más bien fue lo contrario, pero con el paso del tiempo fue mejorando rápidamente, para mostrarme por qué hoy Berlin es Berlin y Kesman es Kesman. Acá les dejo un recuento de lo que me pasó.
La capital alemana es una ciudad grande para su continente. Berlín es la Berlín del mundo y no hay otra igual. Es ecléctica en todo sentido, caprichosa, mítica y llena de historia por todos lados. Es una ciudad como pocas, tan cambiante que no es posible describir con palabras ni conceptos, y por eso seguramente no tengan una imagen muy formada de ella a menos que vayan.